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Justy.

por Anxo Rial el 29/Junio/2010. Clasificado en Fotos, Opinión

Justy salio de casa como cada mañana, ni contenta ni especialmente triste, solamente digamos que salio al exterior como un autómata, producto del sueño que tenía a esas horas tan tempranas, no había dormido demasiado bien, pero tampoco demasiado mal. A pesar que el día estaba totalmente despejado, con un resplandeciente cielo azul, de esos días que invitan a pensar que serán diferentes y hasta puede tocar la lotería, Justy no estaba ni bien ni mal.

Seguía cojeando, hace algunas semanas se había torcido un tobillo en la cocina de su casa, en un “inocente accidente domestico sin importancia”. Eso es lo que había dicho en su trabajo, pero en realidad todo sucedió mientras ensayaba un arriesgado paso de baile, una de sus grandes pasiones secretas. Justy estaba empezando a estar agobiada por ese dolor casi constante que el impedía hacer una vida normal y correr, por ejemplo, tras el autobús que acababa de perder, de verdad que ese pie lo pondría de palo a condición de poder hacer piruetas. A raíz de ese malestar comenzó a ver que lo que le rodeaba a diario empezaba a cansarle y lo que más le hastiaba era su trabajo, no porque fuera un mal trabajo, pero últimamente el ambiente no era de lo más divertido, además el no poder hablar de los problemas que le causaba le estaba provocando una extraña presión. Me olvidaba de deciros que Justy era una espía, no un 007, pero si una particular espía, que lo sabia todo de los habitantes de su ciudad y su país, trabajaba para el gobierno en extrañas operaciones para saberlo todo de los demás y ese era el motivo de su silencio sepulcral. Trabajaba pero nadie sabía exactamente en que, ni haciendo que y eso afectaba a su caracter.

Así que un día, después de recibir en su móvil de última generación, como corresponde a una espía, una fotografía del mar y un paisaje soleado de verano, decidió dar un giro a su vida, auque fuera en unas cortas vacaciones. No tenia nada que perder ni dar explicaciones, nadie la esperaba en casa después del trabajo y no penséis que era una chica poco atractiva, no, su problema es que a sus treinta y un años ningún chico le gustaba lo suficiente o tal vez no eran lo suficiente inteligentes para la inquietud de Justy. En su interior sabia que no le apetecía pasar los fines de semana ante la tele, a eso no estaba dispuesta. Ella quería alguien especial en su vida de espía, estaba dispuesta a esperar por su particular príncipe azul. Cuando llego a su casa después de su serie de largos en la piscina, se sentó ante el ordenador y se puso a buscar en la Net su próximo destino, tendria que ser un lugar bonito, con luz y especial. Cuando compro los billetes de avión para ese país con sol, suspiro aliviada, de inmediato supo que su vida iba a cambiar y tambien sus ahorros, pero en las próximas semanas desconectaria y estaba segura que a partir de ese momento ya nada estaría en medios tonos, el color volvería a pintar su vida, de momento sus intensos ojos azules brillaban a la luz de la pantalla, resplandecían de jubilo porque en mucho tiempo iba a hacer algo diferente y además se pondría muy morena.

 Anxo Rial


1 Comentario a este artículo

  • Microbio

    Mmmmm, no se porque pero tengo la impresión, de que Rusia,será el proximo destino de la expedición, de una promesa en el mundo de las novelas de aventuras.Y me alegro porque asi podre viajar yo tambien con mi imaginación.

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